El flechador en el cielo (2)
Continuando hechadonles a perder el libro de Tlacaelel, si es k lo van a leer, les pongo otro fragmento que está chido, ...bueno a mi me latio.
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Un poco de background: El tenochteca Tlacaelel, hermano de Chimalpopoca y Moctezuma, fue recientemente designado como el sumo sacerdote de la Hermandad blanca de Quetzalcoatl una mística orden sacerdotal destinada a preservar los conocimientos y secretos acumulados a través de milenios por la larga serie de civilizaciones que habian existido desde los orígenes de la humanidad.
Despues de haber designado a Itzcoatl como nuevo rey del pueblo Azteca, y debido a la contienda que iminentemente se avecinaba con el pueblo tecpaneca, por haber dado muerte a su antiguo rey -chimalpopoca-, Tlacaelel el Azteca entre lo Aztecas, decidió prudente presentarse en tenochtitlan debido a los suscesos que estaban por sucitarse. Al llegar a la plaza central y despues de que el rey Itzcoatl lo presentará, tlacaelel se dirigio a su pueblo:
¿Qué es esto tenochcas?¿Qué haceis vosotros?
¿Cómo ha podido llegar a existir cobardia en
el pueblo de Huizilopóchtli? Aguardad, meditad
un momento, busquemos todos juntos un medio
para nuestra defensa y honor y no nos entreguemos
afrentosamente en manos de nuestros enemigos.
¿A dónde ireis? Este es nuestro centro. Este es
el lugar donde el águila despliega sus alas y
deztroza a la serpiente. Este es nuestro Reino.
¿Quién lo defenderá? ¿Quién pondra reposo a su escudo?
¡Que suenen los cascabeles entre el polvo de la
contienda, anunciando al mundo nuestras voces!
El verbo arrebatador del Azteca entre los Aztecas continuaba haciendo vibrar a su pueblo y hasta a las misma piedras de los edificios:
El tiempo de la ognominia y la degradación ha
concluido. Llegó el tiempo de nuestro orgullo y
nuestra gloria. Ya se ensancha el Arbol Florido.
Flores de guerra abren sus corolas. Ya se extiende
la hoguera haciendo hervir a la llanura de agua.
Ya están las banderas de plumas de quetzal
y en los aires se escuchan nuestros cantos sagrados
Elevando aún más el tono de su voz, el Portador del Emblema sagrado concluyó:
¡Que se levante la aurora! Sean nuestros pechos
murallas de escudos. Sean nuestras voluntades
lluvia de dardos contra nuestros enemigos.
¡Que tiemble la tierra y se estremezcan los cielos,
los aztecas han despertado y se yerguen para el
combate!

Un miserable comentario :( ]
del.icio.us Estrella este post
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Han escrito 1 comentarios de «El flechador en el cielo (2)»
menime
Lunes 04 de agosto, 2008 13:43.-
muy bno
saludos
q tengas una linda tarde :P

